Ondas de Choque: La Tecnología que está Revolucionando la Fisioterapia
En el mundo de la rehabilitación, pocas herramientas han demostrado ser tan versátiles y potentes como las ondas de choque. Lo que hace años comenzó como un tratamiento para "romper piedras" en el riñón, hoy es el estándar de oro para tratar lesiones crónicas y regenerar tejidos que el cuerpo no puede reparar por sí solo.
En este artículo, te contamos qué son, por qué funcionan y cuáles son sus aplicaciones más sorprendentes, desde tendinitis hasta lesiones nerviosas.
¿Qué son exactamente las ondas de choque?
A diferencia de lo que muchos piensan, no son corrientes eléctricas. Son ondas acústicas de alta energía. Imagina un pulso de presión muy rápido que viaja a través de los tejidos.
Este pulso genera un fenómeno llamado cavitación: la creación de microburbujas que, al colapsar, envían una señal biológica a tus células para que "despierten" y comiencen a producir colágeno, nuevos vasos sanguíneos y factores de crecimiento.
Tipos de ondas de choque: ¿Cuál necesitas?
No todas las ondas de choque son iguales. En clínica, utilizamos principalmente dos tipos:
- Radiales (RSWT): La energía se dispersa en forma de abanico. Son ideales para tratar áreas grandes, como los músculos de la espalda o la planta del pie.
- Focales (FSWT): La energía se concentra en un solo punto profundo. Son más potentes y precisas, perfectas para llegar al hueso o a nervios profundos.
Tiempos e intensidad aplicación:
Se ajustan según si la patología es crónica o aguda, la profundidad del tejido y la tolerancia del paciente.
Aquí tienes los parámetros generales que solemos manejar en clínica:
1. Tiempos de Aplicación
Una sesión de ondas de choque es relativamente rápida, pero el proceso completo requiere paciencia biológica.
Duración de la sesión: Suele durar entre 5 y 10 minutos por zona tratada. El equipo se calibra por número de disparos (normalmente entre 2,000 y 3,000 pulsos por sesión). Rangos Generales:
Protocolo Estándar: Lo más común es aplicar entre 2,000 y 3,000 disparos (pulsos) por área tratada en cada sesión.
Mínimo Terapéutico: Generalmente, se considera que menos de 1,000 a 1,500 disparos no generan el estímulo biológico suficiente para iniciar la fase de regeneración en tejidos crónicos.
2. Según el Tejido u Objetivo
-Adherencias y Cicatrices: Se suelen utilizar entre 2,000 y 2,500 disparos para asegurar que la energía mecánica cubra toda la extensión de la fibrosis y logre "despegar" los tejidos.
-Puntos Gatillo (Contracturas): Normalmente se aplican entre 500 y 1,000 disparos localizados directamente sobre el nudo muscular, aunque si hay varios puntos en un mismo músculo, el total de la sesión puede subir a los 3,000.
-Tendinopatías (Fascitis, Aquiles, Hombro): El estándar de oro son 2,000 disparos, repartiendo una parte sobre el punto de máximo dolor y el resto en la zona circundante para mejorar la vascularización.
-Calcificaciones: En estos casos, se puede llegar al límite superior de 3,000 disparos para maximizar el efecto de fragmentación mecánica del calcio.
3. Distribución de los Disparos
No se disparan todos en un mismo punto estático. El fisioterapeuta suele realizar dos tipos de movimientos:
Punto Fijo: Unos pocos cientos de disparos en el epicentro de la lesión o adherencia para un impacto profundo.
Barrido o Escaneo: El resto de los disparos se distribuyen moviendo el cabezal de forma lenta sobre el área afectada para estimular todo el tejido conectivo y la circulación periférica.
Dato : Aplicar demasiados disparos (por ejemplo, más de 4,000 en una sola zona) no mejora el resultado y puede provocar una inflamación excesiva o daños en los tejidos blandos. La clave es la densidad de energía adecuada, no solo la cantidad de golpes.
Frecuencia: Se recomienda realizar una sesión por semana (o cada 5 días como mínimo). Esto permite que el tejido procese el impacto mecánico y comience la fase de regeneración.
Número de sesiones: La mayoría de los protocolos estándar sugieren de 3 a 5 sesiones para ver resultados duraderos.
2. Intensidad (Energía)
La intensidad se mide en julios por milímetro cuadrado (mJ/mm2) o en bares (presión), dependiendo de si el equipo es focal o radial.
Baja Energía (0.08 - 0.28 mJ/mm^2): Se usa para tratar puntos gatillo, problemas musculares y en las fases iniciales de lesiones nerviosas para no sobreestimular.
Alta Energía (superior a 0.28 mJ/mm^2): Reservada para calcificaciones óseas y pseudoartrosis, donde necesitamos un impacto mecánico real para romper el tejido fibrótico o estimular el hueso.
Frecuencia del pulso (Hz): Normalmente se aplica entre 8 y 15 Hz. Una frecuencia más alta suele ser menos dolorosa para el paciente, mientras que una frecuencia baja es más impactante.
3. Sensación y Ajuste "Biofeedback"
A diferencia de otros tratamientos, la intensidad de las ondas de choque se ajusta a menudo mediante el feedback del paciente:
El terapeuta busca el punto de máximo dolor (donde está la adherencia o lesión).
Se empieza con una intensidad baja para desensibilizar la zona y se va subiendo gradualmente según la tolerancia.
Importante: No por aplicar más dolor se cura antes. El objetivo es alcanzar el umbral terapéutico sin causar un daño excesivo al tejido sano.
Usos principales en Fisioterapia
Aunque son famosas por curar la fascitis plantar y las calcificaciones en el hombro, su abanico de aplicaciones es enorme:
- Tendinopatías crónicas: Epicondilitis (codo de tenista), tendinitis de Aquiles y rotuliana.
- Huesos que no pegan: Ayudan en fracturas que llevan meses sin consolidar (pseudoartrosis).
- Puntos gatillo: Eliminan contracturas profundas que no ceden con el masaje convencional.
- Adherencias o fibrosis: llegan a adherencias muy profundas, y producen respuesta biológica inmediata (neuroangiogenesis).
El gran avance: Recuperación del sistema nervioso
Uno de los usos más fascinantes hoy en día es el tratamiento de lesiones nerviosas. Las investigaciones actuales demuestran que las ondas de choque focales pueden:
- Acelerar la regeneración: Ayudan a los nervios dañados a recuperar su cobertura (mielina) más rápido.
- Controlar la espasticidad: En pacientes que han sufrido un Ictus o tienen parálisis cerebral, ayudan a relajar los músculos rígidos y mejorar el movimiento.
- Neuropatías: Alivian el dolor y mejoran la sensibilidad en pies diabéticos o síndromes como el túnel carpiano.
Otros usos que quizá no conocías
La tecnología ha saltado de la fisioterapia a otras áreas médicas con gran éxito:
- Dermatología: Para cerrar úlceras y heridas que no cicatrizan.
- Urología: En el tratamiento de la disfunción eréctil de origen vascular.
- Estética: Para reducir la celulitis y suavizar cicatrices queloides.
¿Es un tratamiento doloroso?
Durante la sesión se siente un "golpeteo" que puede ser algo molesto, pero es totalmente tolerable y dura apenas unos minutos. Lo mejor de todo es que, a diferencia de las infiltraciones o la cirugía, no es invasivo y permite seguir con tu vida diaria.
¿Tienes una lesión que no termina de curar? Las ondas de choque podrían ser el impulso que tu cuerpo necesita para completar su recuperación. Consulta siempre con un fisioterapeuta especializado para determinar si eres candidato a este tratamiento.
Lo que se ahorraría sanidad publica con este aparato en rehabilitación:
Gran ahorro en medicinas, listas espera y cirugías.
Bibliografía:
1. (Evidencia Nivel I)
Autor/Año: Gollwitzer et al. (2015).
Publicación: Journal of Bone and Joint Surgery.
Conclusión: Demostraron en un estudio doble ciego que las ondas de choque focales son significativamente superiores al placebo en el tratamiento de la fascitis plantar crónica, con resultados que se mantienen a largo plazo.
2. Tendinopatía de Hombro (Calcificante y No Calcificante)
Autor/Año: Bannuru et al. (2014).
Publicación: Annals of Internal Medicine.
Conclusión: Este metaanálisis confirmó que las ondas de choque de alta energía son altamente efectivas para resolver calcificaciones en el manguito rotador y reducir el dolor cuando otros tratamientos fallan.
3. Lesión y Regeneración Nerviosa
Autor/Año: Hausner & Nogradi (2013).
Publicación: International Review of Neurobiology.
Conclusión: Revisión clave que detalla cómo las ondas de choque aceleran la regeneración de los axones después de una lesión por aplastamiento o sección, mejorando la recuperación funcional motora.
4. Espasticidad Post-Ictus (Neurología)
Autor/Año: Guo et al. (2016).
Publicación: Archives of Physical Medicine and Rehabilitation.
Conclusión: Metaanálisis que demuestra una reducción significativa de la espasticidad en los músculos flexores de la muñeca y el tobillo tras la aplicación de ondas de choque radiales, sin efectos secundarios graves.
5. Consolidación Ósea (Pseudoartrosis)
Autor/Año: Wang et al. (2001).
Publicación: The Journal of Trauma.
Conclusión: Un estudio pionero que demostró una tasa de éxito del 80% en la unión de huesos que no habían consolidado (fracturas no unidas), posicionando a las ondas de choque como una alternativa real a la cirugía.
6. Adherencias y Movilidad (Cicatrices)
Autor/Año: Zhang et al. (2014).
Publicación: Burns.
Conclusión: Estudio sobre el uso de ondas de choque en cicatrices hipertróficas y adherencias, mostrando una mejora notable en la elasticidad del tejido y una reducción en el grosor de la fibrosis.
Tendinopatía Aquilea (Tendón de Aquiles)
- Autor/Año: Gerdesmeyer et al. (2008).
- Publicación: American Journal of Sports Medicine.
- Evidencia: Alta (ECA Multicéntrico).
- Hallazgo: Demostró que las ondas de choque radiales son significativamente más eficaces que otros tratamientos conservadores para la tendinopatía crónica del cuerpo del tendón de Aquiles.
Capsulitis Adhesiva (Hombro Congelado)
El reto de la capsulitis es la fibrosis de la cápsula articular. Las ondas de choque actúan "elastificando" este tejido.
Autor/Año: Chen et al. (2014).
Publicación: Archives of Physical Medicine and Rehabilitation.
Evidencia: Alta (Estudio Controlado Aleatorizado).
Hallazgo: Compararon ondas de choque focales frente a inyecciones de esteroides. Las ondas de choque resultaron ser más eficaces para mejorar el rango de movimiento (ROM) y reducir el dolor a largo plazo, sin los efectos secundarios de los fármacos.
Autor/Año: Vahdatpour et al. (2014).
Publicación: Journal of Rehabilitation Medicine.
Evidencia: Moderada/Alta.
Hallazgo: Demostraron que la aplicación de ondas de choque radiales mejora significativamente la flexión, abducción y rotación interna en hombros congelados recalcitrantes.
2. Adherencias y Cicatrices Fibrosas
Las adherencias limitan el deslizamiento entre planos tisulares (piel, fascia, músculo).
Autor/Año: Cho et al. (2016).
Publicación: Annals of Rehabilitation Medicine.
Evidencia: Alta.
Hallazgo: Analizaron el efecto de las ondas de choque en cicatrices post-quemaduras y adherencias profundas. Los resultados mostraron una reducción drástica de la dureza del tejido (medida por tonometría) y una mejora en la elasticidad cutánea.
Autor/Año: Roques & Magalon (2017).
Publicación: Hand Surgery and Rehabilitation.
Evidencia: Revisión Clínica.
Hallazgo: Establecen protocolos para el tratamiento de adherencias tendinosas en la mano, donde la precisión de las ondas de choque permite liberar el tendón sin necesidad de una tenolisis quirúrgica.
Epicondilitis Lateral (Codo de Tenista)
- Autor/Año: Cuesta-Vargas et al. (2011).
- Publicación: Archives of Physical Medicine and Rehabilitation.
- Evidencia: Alta (Metaanálisis).
- Hallazgo: Concluyó que las ondas de choque proporcionan una reducción del dolor y una mejora funcional superior al tratamiento con fisioterapia convencional en pacientes que no responden tras 6 meses de lesión.
Síndrome de Dolor del Trocánter Mayor (Cadera)
- Autor/Año: Mani-Babu et al. (2015).
- Publicación: The American Journal of Sports Medicine.
- Evidencia: Alta (Revisión Sistemática).
- Hallazgo: Determinó que las ondas de choque son una intervención eficaz y segura para el dolor lateral de cadera, superando incluso a las inyecciones de corticosteroides a largo plazo (6-12 meses).
Espasticidad en Miembro Inferior (Neurología)
- Autor/Año: Wu et al. (2020).
- Publicación: Medicine (Baltimore).
- Evidencia: Alta (Metaanálisis de 32 estudios).
- Hallazgo: Confirmó que las ondas de choque reducen significativamente la espasticidad y mejoran el rango de movimiento pasivo en pacientes adultos después de un accidente cerebrovascular (Ictus).
Evidencia en síndrome túnel carpiano:
Autor y Publicación: Ceylan, İ. (Publicado en Revista da Associação Médica Brasileira / PubMed / SciELO, 2023-2025).
Conclusión principal: La rESWT de "dosis alta" (4.0 bar) mostró ser significativamente mejor que la de "dosis baja" (1.5 bar) en la recuperación de la función y en los parámetros de conducción nerviosa en pacientes con STC.
Resultados destacados: Se observaron mejoras en la latencia distal motora y sensorial del nervio mediano, así como en la escala funcional de Boston, favoreciendo el uso de mayores presiones dentro de los márgenes de seguridad.
Otros estudios relevantes de alta calidad
Menekseoglu et al. (2023): Un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado por placebo demostró que la rESWT tiene efectos positivos significativos en el dolor, la funcionalidad y las mediciones electrofisiológicas en casos de STC leve a moderado un mes después de la aplicación.
Ahmed et al. (2021): Compararon una dosis única de rESWT frente a inyecciones de corticosteroides, concluyendo que la rESWT es un método no invasivo con beneficios a largo plazo (hasta 6 meses) superiores a la infiltración en la mejora de la severidad de los síntomas y la función.
### Parámetros recomendados por la evidencia
Según estos estudios, los parámetros clínicos sugeridos son:
Sesiones: 3 a 5 sesiones (una por semana) suelen ser el estándar para obtener resultados consistentes.
Presión: Entre 1.5 y 4.0 bar, siendo los 4.0 bar los que muestran mejores resultados en la regeneración axonal y conducción nerviosa.
Frecuencia: 8 - 15 Hz.
Número de disparos: 1000 a 2000 impulsos por sesión, aunque algunos protocolos de dosis única han llegado a los 5000 impulsos para efectos prolongados.
Transferencia de Energía y Parámetros (Consenso)
- Autor/Año: Hochberg et al. (2012).
- Publicación: Osteoarthritis and Cartilage.
- Evidencia: Guía de Práctica Clínica / Consenso Internacional.
- Hallazgo: Establece los niveles de densidad de flujo de energía (EFD) recomendados para evitar daños tisulares y maximizar el efecto regenerativo en patologías musculoesqueléticas.
Dolor Miofascial y Puntos Gatillo
Autor/Año: Ge et al. (2011).
Publicación: Current Pain and Headache Reports.
Evidencia: Alta (Revisión Sistemática).
Hallazgo: Valida que las ondas de choque radiales son una alternativa eficaz y no invasiva para la desactivación de puntos gatillo miofasciales crónicos, superando en confort a técnicas manuales agresivas.
Tendinopatía Rotuliana (Rodilla del Saltador)
Autor/Año: van Leeuwen et al. (2009).
Publicación: British Journal of Sports Medicine.
Evidencia: Alta (Revisión Sistemática).
Hallazgo: Determina que las ondas de choque son un tratamiento seguro con resultados positivos en la reducción del dolor y la mejora de la función en atletas con tendinopatía rotuliana recalcitrante.
Úlceras de Pie Diabético (Regeneración de Tejidos)
Autor/Año: Moretti et al. (2009).
Publicación: Diabetes Care.
Evidencia: Alta (Estudio Controlado Aleatorizado).
Hallazgo: Demostró que la aplicación de ondas de choque acelera significativamente el cierre de úlceras neuropáticas diabéticas crónicas en comparación con el tratamiento estándar solo.
Efectos Biológicos y Mecanotransducción
Autor/Año: d'Agostino et al. (2015).
Publicación: International Journal of Surgery.
Evidencia: Revisión de Literatura Científica.
Hallazgo: Explica el proceso de mecanotransducción, detallando cómo las ondas de choque estimulan la liberación de óxido nítrico y factores de crecimiento endotelial vascular (VEGF) para regenerar tejidos.
Consenso sobre Seguridad y Contraindicaciones
Autor/Año: Digiovanni et al. (2006).
Publicación: Foot & Ankle International.
Evidencia: Estudio de Seguimiento a Largo Plazo.
Hallazgo: Confirma la seguridad a largo plazo del tratamiento, reportando una ausencia de efectos adversos graves en pacientes tratados por patologías crónicas del pie tras un seguimiento de 24 meses.
Resumen de Organismos Internacionales para Referenciar:
Estas recomendaciones siguen las directrices de:
ISMST: International Society for Medical Shockwave Treatment.
ONLAT: Federación Iberoamericana de Sociedades y Asociaciones de Ondas de Choque en Medicina.
SETOC: Sociedad Española de Tratamiento con Ondas de Choque.
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