Epitrocleitis o dolor en cara interna codo
Epitrocleitis: ¿Por qué me duele la cara interna del codo si no juego al golf?
Seguro que has sentido ese pinchazo agudo en la parte interna del codo al dar la mano, al girar un pomo o al intentar levantar las bolsas del súper. Si has buscado en Google, habrás leído el término "Codo de Golfista" o Epitrocleitis.
Pero, seamos sinceros: la mayoría de los pacientes que veo en consulta con este dolor no han tocado un palo de golf en su vida. Entonces, ¿qué está pasando realmente en tu brazo?
¿Qué es exactamente la epitrocleitis?
La epitrocleitis es una lesión por sobrecarga en los tendones que conectan los músculos del antebrazo con la parte interna del codo (la epitróclea). Estos músculos son los encargados de flexionar la muñeca y cerrar el puño.
Cuando les pedimos más de lo que pueden dar (ya sea por un esfuerzo puntual o por gestos repetitivos), el tendón sufre pequeñas desorganizaciones en su estructura. No es solo "inflamación", es un tendón que está perdiendo su capacidad de gestionar cargas.
¿Por qué te duele? (Los sospechosos habituales)
Aunque el nombre sea deportivo, las causas son muy variadas:
- En el gimnasio: Un exceso de dominadas, remos pesados o un cambio brusco en el peso de las mancuernas.
- En el trabajo: El uso intensivo del ratón y teclado, o profesiones manuales (carpintería, cocina, mecánica) que requieren mucha fuerza de agarre.
- Deportes de raqueta: Un mal golpe de derecha en el pádel o un grip demasiado fino.
El gran error: El reposo absoluto
Muchos pacientes cometen el error de dejar de mover el brazo por completo y ponerse una codera durante semanas. Cuidado con esto.
El tendón es como un músculo: si no le das estímulo, se debilita. El reposo absoluto suele calmar el dolor momentáneamente, pero en cuanto vuelves a tu actividad, el dolor reaparece porque el tendón ahora es más "débil" que antes.
La clave no es el reposo, es la carga progresiva.
Cuando un paciente llega con dolor en la cara interna de ambos codos (bilateral), las alarmas de un fisioterapeuta deben cambiar de dirección: de un problema de tejido local (tendón) a un posible problema neurológico o sistémico.
Es muy raro que una persona desarrolle una epitrocleitis mecánica pura en ambos brazos al mismo tiempo, a menos que haya habido un cambio drástico y simétrico en su actividad (como empezar a cargar cajas 8 horas al día).
¿Y si el dolor es en los dos brazos? Ojo al Nervio Cubital
Si notas que el dolor está en ambos codos, es fundamental descartar el atrapamiento del nervio cubital (síndrome del túnel cubital). El nervio cubital pasa justo por detrás de la epitróclea (el "huesito del golpe de la risa") y su compromiso puede mimetizar una epitrocleitis.
Por qué la bilateralidad cambia el juego
Cuando el síntoma es bilateral, los fisioterapeutas evaluamos:
- Higiene postural sostenida: ¿Duermes con los codos muy flexionados? ¿Apoyas ambos codos en la mesa muchas horas? Esto comprime el nervio en ambos lados.
- Columna Cervical: Un problema en las raíces nerviosas a nivel de C7-T1 puede proyectar dolor a ambos codos.
- Doble Crush: A veces el nervio está algo irritado en el cuello y se vuelve mucho más sensible a la presión en el codo.
Consejo de experto: Si además del dolor sientes que se te "duermen" los dedos meñique y anular, el tratamiento no debe ser cargar el tendón, sino neurodinámica (ejercicios de deslizamiento del nervio) y mejorar la ergonomía.
Movilización nervio cubital
Cómo la fisioterapia acelera tu recuperación
En clínica no solo nos centramos en que deje de doler, sino en que el tejido se regenere y sea capaz de aguantar tu ritmo de vida. ¿Cómo lo hacemos?
- Ejercicio Terapéutico: Es la base de todo. Te enseñamos ejercicios isométricos y excéntricos específicos para "reeducar" al tendón.
- Análisis del gesto o modificación actividad: Revisamos cómo coges la pala de pádel o cómo te sientas frente al ordenador para que el problema no vuelva. O bien modificar forma de usar herramientas, o bien usar adaptaciones.
1. El estándar de oro: Ejercicio Terapéutico
Es la intervención con mayor nivel de evidencia. El tendón necesita estímulo mecánico para reorganizar sus fibras de colágeno.
- Isométricos: Excelentes para la fase inicial (analgesia). Mantener la contracción sin movimiento ayuda a reducir el dolor cortical.
- Excéntricos: Fundamentales para la remodelación del tendón. Controlar la fase de estiramiento del músculo bajo carga es lo que genera cambios estructurales a largo plazo.
- HSR (Heavy Slow Resistance): El entrenamiento de fuerza pesado y lento está ganando mucha fuerza en la evidencia reciente por encima del excéntrico puro.
2. Educación del Paciente y Gestión de Carga
La evidencia sugiere que explicar al paciente qué le pasa (neurociencia del dolor) y cómo gestionar sus actividades diarias es tan efectivo como muchas terapias manuales.
- Modificación de actividad: No se trata de reposo, sino de encontrar el "umbral de carga" que el tendón tolera sin inflamarse al día siguiente.
3. Ondas de Choque Extracorpóreas (ESWT)
Las revisiones sistemáticas sitúan a las ondas de choque como una opción de Evidencia A/B especialmente en casos crónicos o recalcitrantes (que no mejoran con ejercicio simple). Ayudan a la neovascularización y a la regeneración del tejido tendinoso.
El uso de infiltraciones de corticoides, que es una práctica común pero con evidencia negativa a largo plazo (aumenta el riesgo de rotura y recidiva).
"La ciencia es clara: el tendón es un tejido vivo que responde al peso, no al descanso. Las guías clínicas internacionales (Evidencia Clase A) confirman que el ejercicio de fuerza programado es la herramienta más potente que tenemos en fisioterapia para resolver la epitrocleitis de forma definitiva."
Un consejo para empezar hoy mismo
Si el dolor es muy agudo, evita los movimientos que impliquen un agarre de fuerza máxima hasta que un profesional valore el estado de tu tendón.
¿Sientes ese pinchazo cada vez que haces fuerza? No esperes a que se cronifique. Una epitrocleitis tratada a tiempo se soluciona mucho más rápido que una que lleva meses instalada en tu codo.
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