Antetorsion femoral
¿Tu hijo camina con los pies hacia adentro? Todo sobre la Antetorsión Femoral
Es una de las consultas más frecuentes en traumatología infantil y fisioterapia: "Mi hijo mete los pies al caminar y tropieza seguido". Aunque a simple vista pueda alarmar a los padres, en la mayoría de los casos estamos ante un proceso normal del desarrollo llamado antetorsión femoral.
En este artículo te explicamos qué es, por qué ocurre y cómo la fisioterapia juega un papel clave en su evolución.
¿Qué es la antetorsión femoral?
La antetorsión (o anteversión) femoral es una variación anatómica en la que el cuello del fémur está rotado hacia adelante respecto al resto del hueso. Para que la cabeza del fémur encaje bien en la cadera, el niño debe rotar toda la pierna hacia adentro.
El dato clave: Todos nacemos con cierto grado de antetorsión (unos 40°). A medida que crecemos, este ángulo se reduce de forma natural hasta llegar a los 10°-15° en la edad adulta. El problema surge cuando esa reducción no ocurre al ritmo esperado.
Causas principales
No es una enfermedad, sino una condición del desarrollo. Sus causas suelen ser:
- Factores genéticos: Es común que alguno de los padres haya tenido el mismo patrón de marcha.
- Posición fetal: El espacio reducido en el útero durante los últimos meses de embarazo influye en la rotación de los huesos.
- Hábitos posturales: Aunque no la "crean", posiciones como sentarse en "W" (con las rodillas juntas y los pies hacia afuera) pueden dificultar que la torsión se corrija sola.
¿Cómo saber si mi hijo la tiene? (Diagnóstico)
Si sospechas que tu hijo presenta esta condición, el especialista realizará varias pruebas:
- Observación de la marcha: El niño camina con las rótulas y los pies mirando hacia adentro.
- Maniobra de Craig: Una prueba manual donde el fisioterapeuta mide el ángulo de rotación del fémur.
- Perfil rotacional: Se evalúa cuánta rotación interna y externa tiene la cadera. Típicamente, estos niños tienen muchísima rotación interna y casi nada de externa.
El papel de la Fisioterapia: ¿Cómo podemos ayudar?
Es importante aclarar que la fisioterapia no cambia la forma del hueso, pero es fundamental para mejorar la postura y evitar dolores futuros. El tratamiento "Clase A" se centra en:
- Fortalecimiento muscular: Potenciamos los músculos que rotan la pierna hacia afuera (como el glúteo mayor y medio). También piramidal.
- Higiene postural: Reeducamos al niño para que se siente "como indio" y evite la posición en W.
- Control motor y equilibrio: Entrenamos el cuerpo para que, a pesar de la forma del hueso, el cerebro aprenda a alinear mejor el pie al caminar y correr, evitando caídas.
¿Es necesaria la cirugía?
Solo en casos muy excepcionales (menos del 1%), donde la torsión es extrema, genera dolor o no mejora después de los 10 años, se plantea una intervención quirúrgica para corregir el ángulo del hueso.
Conclusión
Si notas que tu hijo camina con los pies hacia adentro, mantén la calma. En la gran mayoría de los casos, el tiempo y un buen seguimiento fisioterapéutico son suficientes para que el niño se desarrolle sin limitaciones.
¿Has notado este patrón de marcha en tu pequeño? Lo ideal es realizar una valoración temprana para descartar otras patologías y empezar a trabajar en su alineación desde hoy



Comentarios
Publicar un comentario